La callada por respuesta

 

Comdata tiene una táctica infalible que, si habéis tenido algún problema con la empresa, ya conoceréis. Es una táctica de un ingenio pasmoso, de una inteligencia superior, digna de las mentes privilegiadas que dirigen nuestra querida empresa. No sé cuál será el nombre oficial que ellos le darán a la misma, pero a nosotros nos gusta llamarla «la callada por respuesta». 

 

Y es que, ante cualquier pregunta o problema, Comdata lo que hace es que no responde. ¿Que no te han pagado las horas extraordinarias del mes pasado? ¿Que pretenden que hagas el trabajo de tu superior de gratis? ¿Que te cambian el turno de la noche a la mañana? Estepicursores. Y un silbido de película del Oeste.  Que por algo tienen su propio sheriff. 

 

En el lejano Oeste la única ley que vale es la ley del que dispare primero y a nadie le interesa lo que tenga que contar el que cae al suelo. Y eso Comdata lo lleva a rajatabla. Ellos disparan y no dan cuentas a nadie, que para algo son unos forajidos.

 

Pero no os preocupéis, que no os pasa solo a vosotros, de verdad. A los sindicalistas rebeldes también nos lo hacen. Ellos cogen el artículo 64 del Estatuto, lo arrancan y hacen un avioncito de papel con él, que tiran bien lejos. Los de la LPRL es que ni los tocan, porque aún no han descubierto que existe. Y la libertad sindical… pero vamos a ver, ¿tú te imaginas a Clint Eastwood -al de los western, no al de «Los puentes de Madison»- contándole a un grupo de sindicalistas sus planes? Que no, hombre, que no. Que los pistoleros de las películas del Oeste son callados y solitarios, no avisan con 15 días de antelación de que le van a meter un balazo a alguien. 

Sabemos que puede llegar a ser frustrante, de verdad… pero hay que aprender a canalizar la frustración de una manera creativa. Nosotros, por ejemplo, hemos descubierto que podemos convertir todas esas toneladas de frustración en inspecciones de trabajo. Pero también pueden ser demandas en los juzgados de lo social, por ejemplo. O artículos conflictivosHay que ser creativos

 

No hay que darle nunca la espalda a un enemigo, ni siquiera para ignorarle. Si habéis visto muchas películas sabréis de lo que hablo, de ese último disparo a la desesperada que el moribundo hace desde el suelo y pilla por sorpresa a su asesino. Esa última bala. Cuando te han disparado a matar y te han dejado tirado en el suelo para que te desangres, no tienes mucho que perder si aprietas el gatillo y fallas. Incluso puede que aciertes el tiro

 

Así que, aunque no tengas pensado disparar primero, ten tu pistola cargada de balas.  

 

 

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